¿Qué es un auto Flex fuel?

En los últimos años probablemente hayas oído hablar cada vez más de los vehículos de combustible flexible. El término "combustible Flex Fuel" se refiere a una mezcla de gasolina y metanol o etanol, por ejemplo, con una concentración del 85% de etanol.

Los vehículos de combustible flexible tienen un motor de combustión interna que puede funcionar con diferentes combustibles. De hecho, la tecnología no es tan nueva. Se desarrolló a principios de los años 90 y el primer coche de producción que lo utilizó fue el Ford Taurus en 1994. Según las estimaciones, en 2017 había más de 21 millones de vehículos de combustible flexible en las carreteras estadounidenses.

Aparte de algunas modificaciones en el sistema de combustible y el motor, hay pocas diferencias evidentes entre los coches de gasolina. Los vehículos de combustible Flex Fuel no pierden rendimiento cuando funcionan con combustible E85. Además, algunos pueden incluso producir más par y potencia. Sin embargo, una de sus principales desventajas es que producen menos energía por unidad de volumen que el combustible convencional.

Por supuesto, es importante saber exactamente lo que se está comprando antes de decidirse. El combustible flexible o Flex Fuel es un combustible similar a la gasolina, pero que suele contener bastante más etanol. Todos los combustibles contienen un determinado porcentaje de etanol, pero con los combustibles flexibles la proporción cambia drásticamente.

Por ejemplo, un combustible con un octanaje de 87 contiene aproximadamente un 10% de etanol y el resto es gasolina. El E85, una forma popular de combustible flexible, cambia esta proporción, el E85 puede contener hasta un 85% de etanol y sólo un 15% de gasolina.

El alcohol como propulsión alternativa

El etanol es un compuesto químico derivado de la fermentación de azúcares que puede utilizarse como combustible puro o, en cantidades variables, como aditivo de la gasolina.

El etanol es un combustible de alto octanaje y es parte de la solución para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, utilizar fuentes de energía renovables, reducir el precio de la gasolina, crear puestos de trabajo, estimular la economía agrícola y proteger el medio ambiente.

Más de 64 países de todo el mundo utilizan el etanol como ingrediente obligatorio de la gasolina y forma parte de sus políticas nacionales de biocombustibles. En México, el compuesto químico puede producirse a partir de productos agrícolas como la caña de azúcar, el sorgo y el maíz.

Por ejemplo, la Ley de Promoción y Desarrollo de Bioenergéticos de México (2008), la Ley de Transición Energética (2016) y la Ley General de Cambio Climático (2012) promueven la producción y el uso de bioetanol y biodiésel. Actualmente, la NOM-016-CRE-2016 permite el uso de 10 por ciento de etanol en las gasolinas, con excepción de las zonas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara y el Valle de México, a la espera de contar con mayor información sobre el alcance de la contaminación ambiental causada por este biocombustible en estas ciudades. Sin embargo, según un estudio del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), la mezcla de 10% de etanol con 90% de gasolina en el Valle de México no causa más contaminación que el metil terbutil éter (MTBE).

Se espera que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) apruebe la introducción de esta tecnología en todo el país, teniendo en cuenta sus beneficios económicos, ambientales, sanitarios y de desarrollo social. En algún momento, México estaba entre los cinco países con peor calidad del aire, según el Índice Global de Calidad del Aire.

Beneficios para el medio ambiente y la salud

Una mezcla de etanol del 10% en la gasolina aumenta el octanaje, haciendo que la combustión sea más eficiente, a un coste menor que cualquier otro aditivo. También reduce las emisiones de gases de efecto invernadero en un 75%, los precursores del ozono en un 36% y las partículas PM10 y PM2,5, que, según la Organización Mundial de la Salud, son perjudiciales para el corazón, los pulmones y el hígado y provocan enfermedades respiratorias.

Desde la introducción del etanol en la gasolina, la calidad del aire ha mejorado en Brasil y Estados Unidos. El alto octanaje del etanol elimina algunos de los compuestos más tóxicos de la gasolina, haciéndola más limpia. También mitiga el cambio climático porque es un combustible derivado de plantas que absorben dióxido de carbono (CO2) durante su crecimiento y es renovable. En comparación con otros aditivos, como las olefinas y los aromáticos, tiene un menor potencial de formación de ozono y su uso contribuye al objetivo de reducción del 25% de los gases de efecto invernadero al que se comprometió México en la conferencia climática COP21 de París.

Beneficios económicos

Según algunos economistas y refinadores, los consumidores pagarán menos por la gasolina que contenga etanol, lo que creará nuevas oportunidades de negocio para las empresas energéticas. El uso de etanol en la gasolina ahorra a los consumidores hasta un 7%.  La mezcla de etanol con gasolina reduciría los costes.

Las bondades que tiene a nivel social

La producción de etanol podría ser una buena solución para utilizar el excedente de azúcar en lugar de procesarlo en los mercados internacionales, que sólo ofrecen un porcentaje de su valor. Si se pusieran en el mercado al contado 10 millones de toneladas de caña de azúcar, se podrían producir 800 millones de litros de etanol. Organizaciones de productores de caña de azúcar, como Zafranet y la Asociación Nacional de Productores de Caña, coinciden en que diversificar el uso de sus productos para producir fuentes de energía alternativas, como el etanol, sería beneficioso para el sector y el país.

El desarrollo de más de 500.000 hectáreas de caña de azúcar y sorgo en México para la producción de etanol revitalizaría el campo y crearía más de 350.000 empleos a lo largo de la cadena de suministro, según las estimaciones basadas en la producción de azúcar del país. La estandarización de los parámetros de la gasolina en México proporcionaría un combustible de mejor calidad a la población del país.

¿Cómo saber si un auto es Flex Fuel?

Los vehículos con sistemas de combustible flexible utilizan el E85, un combustible alternativo compuesto por un 85% de etanol de origen vegetal y un 15% de gasolina. Muchos de los vehículos que circulan hoy en día pueden funcionar tanto con E85 como con gasolina. Nota: Antes de repostar, asegúrate de que tu coche es compatible con el combustible E85, de lo contrario podría dañar el motor y el sistema de combustible.

Entonces, primero comprueba el exterior de tu coche. Recorre el coche y busca etiquetas o pegatinas que indiquen que el coche funciona con combustible flexible. Por ejemplo, algunos vehículos Ford tienen una pegatina que dice "FFV", lo que indica que son vehículos de combustible flexible. Algunos coches de General Motors llevan la pegatina "E85", que indica una mezcla de etanol del 85%.

Abre la puerta del depósito de combustible y comprueba el tapón y el interior de la puerta. Los vehículos que funcionan con combustible flexible suelen llevar pegatinas o marcas que indican que el vehículo está diseñado para utilizar este tipo de combustible.

Comprueba el VIN (número de identificación del vehículo) del motor. El código del motor es el octavo dígito del número de chasis. Comprueba si tu vehículo es compatible con el sistema Flex Fuel (el código es diferente para cada marca y modelo). Si los números coinciden, su vehículo puede utilizar con seguridad el Flex-Fuel. En caso contrario, su vehículo no debe utilizarse con el sistema Flex-Fuel.

¿Es seguro utilizar etanol en mi auto?

Siendo sinceros nadie quiere poner algo en su coche que lo dañe, pero todos buscamos diferentes maneras de usar lo menos posible para que el coche funcione, ya sea usando aditivos directamente en la gasolina o incluso poniendo imanes en los conductos de combustible, pensando que esto alineará mágicamente los átomos o lo que sea en la gasolina y hará que el coche funcione de esa manera. Puede ser igualmente ilógico utilizar etanol en los coches.

Básicamente, el etanol o bioetanol es un biocombustible producido por la fermentación de biomasa y materia orgánica. Se produce principalmente a partir del maíz y la caña de azúcar. Estos cultivos pueden utilizarse para el consumo humano, pero cuando se utilizan para producir etanol, provocan la degradación del suelo, pero ese es otro tema.

Este combustible tiene propiedades que lo hacen atractivo para los coches, sobre todo porque cuesta menos que un litro de gasolina en nuestro país, pero es importante saber que no todos los coches pueden funcionar con esta mezcla.

En primer lugar, hay que entender que nuestro coche está regulado a un determinado octanaje. Si se aumenta el octanaje del combustible, no pasará nada pero si utilizamos un octanaje inferior, pueden haber problemas serios.

Por ejemplo, la gasolina base puede tener 87 octanos y 92 octanos para la Premium. En contra de las apariencias, el octanaje no tiene nada que ver con la pureza de la gasolina. Es la relación de compresión del combustible antes de la combustión, es decir, la base tiene una relación de compresión más baja y por lo tanto causará detonación (problemas) a mayor compresión que la Premium. Los motores están diseñados para funcionar con gasolina de un determinado octanaje, y se debe seguir el parámetro mínimo del fabricante.

Como biocombustible, el etanol contiene siempre cierta cantidad de agua, que con el tiempo se oxida en el sistema de inyección de los motores. Esto significa que, con el tiempo, hay que sustituir las tuberías o las válvulas, ya que dejan de funcionar correctamente debido al proceso de corrosión.

El uso de etanol en el coche aumenta un poco la temperatura de los gases de escape, por lo que todo el sistema o el catalizador pueden resultar dañados por el aumento de la temperatura, lo que provoca un desgaste prematuro. A pesar de ello, se sigue vendiendo en varias ciudades a nivel mundial con la promesa de reducir el consumo de combustible del coche.

Principalmente la mayoría de los modelos que usan flex-fuel son modelos de marcas como Ford y Chevrolet. Algunos manuales también indican el uso de una mezcla que contenga hasta un 10% de etanol. Sin embargo, al no existir combustibles oficiales con estas mezclas, es difícil recomendar su uso en casa, ya que entran en el rango de porcentajes no recomendados y pueden causar los daños mencionados.

¿Cambiará el rendimiento de mi vehículo si uso etanol?

En los coches en los que se permite el uso de etanol, sí. Tomemos como ejemplo un Ford Focus con un motor de cuatro cilindros de 1,6 litros que se vende en Brasil. Este es un coche con un sistema de combustible flexible, por lo que puede utilizar E85. Sólo con gasolina, la potencia es de 129 CV pero con E85, la potencia aumenta a 133 CV. Se trata de una diferencia pequeña y casi imperceptible, pero hay que tener en cuenta que el rendimiento también se reduce, lo que significa menos kilómetros por litro. Todo dependerá de lo especificado por el fabricante del motor del coche.

¿Aumenta el uso del etanol la contaminación ambiental?

No, según un estudio realizado por la FAPESP en Brasil. Se comprobó que, durante los periodos de baja demanda de etanol, había un 30% más de partículas ultrafinas menores de 50 nanómetros en el aire, lo que hace que el consumo de etanol sea menos perjudicial para la salud.

¿Es por tanto una alternativa válida para utilizar?

El etanol puede ser una alternativa válida a la gasolina, pero comprarlo y mezclarlo tú mismo pone en peligro tu coche. A menos que haya una mezcla oficial, no es aconsejable comprarla o hacerla, especialmente si no se menciona en el manual del propietario del coche, ya que los costes de reparación pueden ser mucho mayores que el supuesto "ahorro".

¿Qué tan eficiente es el Flex Fuel?

El etanol se quema de forma más limpia y emite menos monóxido de carbono que la gasolina, lo que se traduce en menos emisiones y menos daños al medio ambiente. Hablando de combustible flexible, es un líquido similar a la gasolina, con un mayor contenido de etanol. Mientras que la mayoría de la gasolina en Estados Unidos contiene algo de etanol, el E85 se produce con un alto contenido de etanol. La mayoría de la gente piensa que el E85 contiene un 85% de etanol, pero no es así. La fórmula cambia en función de la época del año y de la ubicación del minorista. El E85 que se vende en invierno suele tener un contenido de etanol más bajo, mientras que en verano el contenido de etanol es más alto debido a los cultivos de esa época del año.

Una combustión más limpia

Hoy en día, muchas personas están preocupadas por el daño que el petróleo causa al medio ambiente. El etanol se quema de forma más limpia, lo que beneficia a la atmósfera. El combustible flexible produce menos humos tóxicos, y el cuidado del medio ambiente es algo que será cada vez más popular en el futuro, ya que nos esforzamos por mantener una atmósfera limpia para todos.

Producción sostenible

El etanol es una fuente de energía renovable producida a partir de plantas. Específicamente, el etanol se produce principalmente a partir del maíz o la caña de azúcar. Para producir etanol, hay que cultivar más maíz.

Flexibilidad

Un vehículo clasificado como flex-fuel puede repostar con E85 en las estaciones de servicio que ofrecen este tipo de combustible. Si la estación de servicio no ofrece E85, el vehículo puede detenerse por falta de combustible. Dependiendo de la configuración del vehículo, es posible repostar con combustible convencional.

Tecnología avanzada

Los vehículos de combustible flexible indicados se basan en una tecnología moderna, como demuestran los sensores electrónicos modificados. Los avances de la tecnología moderna han facilitado la adaptación de los vehículos a ambos combustibles.

Un vehículo flex-fuel puede utilizar cualquier mezcla de etanol entre el 10 y el 85%. A continuación, el vehículo ajusta automáticamente el tipo de combustible utilizado para obtener un rendimiento óptimo.

Incentivos fiscales

Si optas por un coche eléctrico, te beneficiarás de exenciones fiscales, pero los coches eléctricos no son los únicos que ofrecen esta ventaja. En este caso, los vehículos clasificados como vehículos de combustible flexible también pueden beneficiarse de exenciones fiscales. Podría ahorrar hasta 1.500 dólares en impuestos dependiendo del país.

Probables mejoras de eficiencia

Muchos automovilistas señalan que el uso de combustibles alternativos puede tener un efecto óptimo en el rendimiento. Hasta ahora, muchos han utilizado el combustible E85 y no han notado un descenso en el rendimiento notable. Esto se debe a la avanzada tecnología y a los sensores incorporados en el coche que permiten una igual o mayor potencia y par motor.

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